Herramientas de accesibilidad

Cuando la Navidad no abriga a todos


En calles comerciales y enclaves emblemáticos, algunas personas extienden cartones junto a portales o buscan resguardo en paradas de autobús, incluso frente al Ayuntamiento de Valencia. La imagen contrasta con el ambiente festivo propio de estas fechas, donde el bullicio diurno da paso a la crudeza del frío nocturno.

Lejos de tratarse de episodios aislados, colectivos sociales advierten de que es una situación cada vez más frecuente en distintos puntos de la ciudad. El fenómeno refleja, según estas entidades, un problema estructural de acceso a la vivienda, agravado por el encarecimiento del alquiler, la precariedad laboral y la insuficiencia de recursos de atención social.

Además, la presencia de ciudadanos nacionales entre quienes duermen en la calle rompe el estereotipo de que el sinhogarismo afecta exclusivamente a personas extranjeras. La falta de un hogar estable atraviesa perfiles diversos y evidencia grietas profundas en el sistema de protección social.

Dormir a la intemperie expone a quienes lo padecen a riesgos para la salud, inseguridad, exclusión social y un progresivo deterioro físico y emocional. Las bajas temperaturas del invierno intensifican una vulnerabilidad ya extrema.

La estampa de personas pasando la noche en pleno centro histórico subraya la urgencia de reforzar las políticas públicas de vivienda y los dispositivos de atención social. Una postal que, en medio de la celebración, recuerda que la ciudad también convive con realidades invisibilizadas durante el resto del año.

Redacción

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Traducir »