Alicia en el país de las maravillas: identidad, poder y verdad

La exposición de Alicia en el país de las maravillas, situada en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, invita a mirar la obra de Lewis Carroll más allá de su apariencia fantástica. Aunque muchas veces se asocia la historia de Alicia con un mundo de sueños, juegos y personajes extraños, sus páginas también hablan de temas profundos como la identidad, el poder, la transformación y la verdad.
Una de las ideas más importantes de la exposición es la afirmación de la identidad. A lo largo del libro, Alicia cambia de forma, de tamaño y de dimensión. Pasa de ser pequeña a ser enorme, entra en espacios desconocidos y se enfrenta a situaciones que la obligan a preguntarse quién es realmente. La pregunta “¿tú quién eres?” aparece como un reto constante. Alicia debe recordar quién es, pero al mismo tiempo va construyendo una nueva versión de sí misma a través de cada experiencia.
Esta lectura conecta especialmente con la adolescencia y con los procesos de cambio personal. Crecer implica muchas veces sentirse perdido, confundido o fuera de lugar. Alicia representa esa etapa en la que una persona empieza a cuestionarse su papel en el mundo, sus deseos, sus miedos y su manera de relacionarse con los demás. Por eso, muchos artistas se fijan en los aspectos menos visibles de sus aventuras: la psicología, el género, la presión social y la búsqueda de una voz propia.
La imagen del cartel también refuerza esta idea. En él aparece el mensaje: “If Alice could do it, so could we”, es decir, “Si Alicia pudo hacerlo, nosotras también podemos”. Esta frase convierte la historia de Alicia en un símbolo de empoderamiento femenino. Alicia no solo atraviesa un mundo absurdo y lleno de normas extrañas, sino que aprende a enfrentarse a ellas. Su crecimiento hasta convertirse en reina puede interpretarse como una metáfora de fuerza, autonomía y poder.
La exposición muestra que Alicia en el país de las maravillas no es solo un cuento infantil, sino una obra llena de preguntas actuales. ¿Quién soy? ¿Quién decide la verdad? ¿Cómo se construye el poder? ¿Qué significa crecer? A través de estas cuestiones, Alicia se convierte en un personaje universal: alguien que duda, cambia, se equivoca, aprende y finalmente afirma su identidad.
La exposición propone una mirada moderna y crítica sobre el universo de Carroll. Alicia representa la capacidad de transformarse sin perderse, de cuestionar las normas y de construir una identidad propia. Su viaje por el País de las Maravillas sigue hablando hoy de libertad, poder y verdad.
