Del libro de historia al territorio: el legado de los íberos sigue vivo en Benicarló
El poblado ibérico del Puig de la Nau conserva vestigios de una civilización que habitó estas tierras hace más de 2.400 años. Un espacio arqueológico que permite conocer de cerca una parte de la historia del Mediterráneo y conectar los conocimientos adquiridos en las aulas, incluso desde Latinoamérica, con el patrimonio histórico de la Comunidad Valenciana

Hay historias que primero conocemos a través de los libros y que, con el paso del tiempo, tenemos la oportunidad de descubrir en primera persona. Es el caso de la cultura ibérica, cuyas referencias seguramente muchos recordamos de nuestros años de estudio en Latinoamérica. Aquellas menciones a los antiguos pueblos que habitaron la península ibérica adquieren otra dimensión cuando podemos recorrer los lugares donde dejaron su huella.
En Benicarló, el poblado ibérico del Puig de la Nau constituye uno de esos espacios que permiten viajar al pasado. Este asentamiento, cuyos orígenes se remontan al siglo V antes de Cristo, conserva importantes restos arqueológicos que muestran cómo se organizaba la vida de sus habitantes.
Entre sus vestigios se pueden reconocer estructuras de antiguas viviendas, calles y elementos defensivos que ayudan a comprender la organización de esta comunidad, sus actividades cotidianas y su relación con el entorno mediterráneo.
El yacimiento representa, además, una oportunidad para acercarse a la historia del territorio valenciano desde una perspectiva cultural y educativa. Para quienes llegamos desde otros países, especialmente desde Latinoamérica, visitar estos espacios supone también conectar los conocimientos históricos aprendidos durante nuestra formación con los lugares y las huellas materiales que han llegado hasta nuestros días.
El Puig de la Nau forma parte del patrimonio arqueológico de Benicarló y puede visitarse mediante visitas guiadas concertadas, una propuesta interesante tanto para residentes como para visitantes interesados en la historia y la cultura.
A veces, aquello que estudiamos a miles de kilómetros cobra un significado diferente cuando tenemos la oportunidad de caminar por el mismo territorio donde sucedió. Porque conocer el patrimonio también es una forma de comprender la historia y nuestras conexiones con el pasado.
La visita al Puig de la Nau permite recuperar una parte fundamental de la memoria histórica de Benicarló y acercar al público a una civilización que dejó una profunda huella en el Mediterráneo. Un patrimonio arqueológico que, más allá de su valor histórico, invita a seguir investigando, divulgando y preservando las raíces culturales del territorio.
