Alicante enciende sus Hogueras entre folclore, arte y encuentro multicultural
La Fiesta de Las Hogueras de Alicante volvió a llenar las calles de color, música, tradición y reivindicación artística en una de sus citas más esperadas: el tradicional desfile internacional folclórico. Una jornada en la que diferentes nacionalidades compartieron con el público alicantino sus raíces, sus danzas, sus trajes típicos y su identidad cultural.
Entre las agrupaciones participantes destacó la presencia de la Asociación Folclórica Argentina de Alicante, AFAA, que reunió en una misma propuesta a Raíces Gauchas, el tango y la Murga Desekilibra2. La delegación argentina desfiló con una carroza decorada especialmente para la ocasión, acompañada por música en vivo a cargo del grupo simpleMendez, que puso ritmo al recorrido.
El desfile permitió disfrutar de una muestra viva de la diversidad que forma parte de la ciudad y de la provincia de Alicante. Cada colectivo aportó su manera de entender la fiesta, convirtiendo las calles en un espacio de encuentro y convivencia. La música, los bailes y los colores de cada país hicieron del recorrido una celebración de la interculturalidad.
Junto a esta expresión folclórica, Las Hogueras también dejaron ver el poder reivindicativo del arte a través de sus tradicionales muñecos, que ocuparon las calles con mensajes críticos sobre la actualidad, la sociedad, el medio ambiente y las problemáticas que preocupan a la ciudadanía. Como cada año, estas obras invitaron no solo a mirar, sino también a reflexionar.
La fiesta contó además con la presencia de las reinas y damas de honor de Valencia y Castellón, junto a las damas y bellezas de Alicante, que dieron solemnidad, elegancia y tradición a una celebración profundamente arraigada en la Comunitat Valenciana.
Las Hogueras de Alicante se celebran en torno a la noche de San Juan, una fecha ligada históricamente al fuego, la llegada del verano y los rituales de renovación. Con el paso del tiempo, esta tradición popular se transformó en una de las fiestas más importantes de la ciudad, donde el fuego simboliza la purificación, el cierre de una etapa y el comienzo de otra. Quemar las hogueras significa dejar atrás lo viejo, las críticas, los miedos y las preocupaciones, para abrir paso a nuevos deseos, esperanza y vida comunitaria.
